Posted on / by Máximo Trujillo

Reeducando el movimiento fuera de las cuerdas

Nuestra rodilla, una buena amiga en la recuperación de la DFM (Distonía Focal del Músico).

Durante mucho tiempo he estado volando todas las semanas ente Madrid y Gran Canaria, de hecho, continúo haciéndolo. Eso son cinco horas de vuelo en total, que he sabido aprovechar para mi recuperación de la DFM (Distonía Focal del Músico).
A veces, hace falta tomar distancia de nuestro instrumento y trabajar fuera del medio en el que se producen los síntomas.

Si con la mano en el aire, es decir sin fuerza de rozamiento, somos capaces de realizar con nuestros dedos los movimientos correctos, deberíamos poder trasladar dicha acción sobre un medio que nos ofrezca algo de resistencia, como por ejemplo nuestra rodilla.

Este es un punto intermedio entre la fuerza de rozamiento prácticamente cero que nos ofrece el aire y la resistencia más considerable de las cuerdas.

Pruébalo y me cuentas!