Qué es la Distonía Focal del Músico
La distonía es un trastorno del movimiento, cuyo origen está en el sistema nervioso central.
Se caracteriza por contracciones musculares involuntarias mantenidas o intermitentes, que pueden afectar a una o varias partes del cuerpo, provocando movimientos y posturas anormales.
Existen varios tipos de distonía, clasificados según la región afectada del cuerpo. Para más información sobre los distintos tipos de distonía puedes leer la publicación de mi blog: ¿Qué es la distonía muscular?
La Distonía Focal es un tipo de distonía que afecta a un músculo o grupo de músculos en una parte específica del cuerpo.
La Distonía Focal del Músico pertenece a un grupo especial de distonías: La Distonía Ocupacional, también conocida como Distonía focal de tarea específica.
Las distonías ocupacionales son desencadenadas por una actividad motora repetitiva, íntimamente relacionada con la tarea profesional desempeñada por una persona. En el caso particular de los músicos, dicha tarea es la interpretación de su propio instrumento.
Es de aparición gradual y progresiva.
Los dos tipos de distonía ocupacional más frecuentes en los músicos son:
Distonía focal de la mano: Se caracteriza por contracciones involuntarias que se producen en algunos de los dedos, falta de coordinación entre algunos de ellos, lentitud en ciertos movimientos, temblores, espasmos en un dedo en particular, la muñeca o el antebrazo.
Distonía oromandibular: Afecta a los instrumentistas de viento. Es conocida también como distonía de la embocadura. Provoca espasmos en los músculos de la mandíbula, los labios y la lengua, afectando la forma correcta que debe adoptar la boca durante la interpretación del instrumento.
Los músicos somos especialmente vulnerables a este tipo de distonía desencadenada por tareas específicas, que se caracteriza por la aparición de contracción muscular involuntaria, con ausencia de dolor y se asocia a la pérdida del control motor en movimientos altamente entrenados, durante la ejecución musical.
Lo curioso es que en la mayoría de los casos, tan pronto como se abandona el instrumento, los músculos se relajan.
Después de años de práctica para desarrollar una alta destreza en el instrumento, encontrarse de repente con que todo aquello se ha esfumado, puede resultar devastador, así como inexplicable. Por tal motivo, la distonía se nos presenta como una enfermedad misteriosa.
Lleva tiempo aceptar esta condición y más tiempo aún entender de qué se trata.
Al principio, toda nuestra atención está puesta exclusivamente en la observación de los síntomas, contra los cuales no hay nada que podamos hacer. Esta situación acarrea una frustración enorme que puede provocarnos daños emocionales importantes y también afectarnos seriamente en el aspecto económico, si la profesión como intérpretes constituye nuestro medio de sustento.
Lo más triste y desolador es que podemos pasarnos así años si no entendemos de verdad qué hay detrás del síntoma, porque el síntoma, en realidad, es tan sólo la representación física de la condición y no la condición en sí misma.
Por esta razón, es tan difícil superar la distonía sin la ayuda de quien ha sufrido esta condición y se ha recuperado, de quien pasó por los mismos interrogantes y frustraciones, de quien aprendió a ver más allá del síntoma y sobre todo a sentir más allá del síntoma.
Sólo cuando aprendemos a mirar a la distonía desde una perspectiva holística, es cuando descubrimos que es posible abordar de forma eficaz un tratamiento de la misma.

Sintomatología en los guitarristas diestros
Mano Derecha
- Recuperación muy lenta de alguno de los dedos luego de pulsar una cuerda.
- Dedos que se curvan hacia dentro de la palma de la mano involuntariamente.
- Sensación de debilidad en un dedo.
- Temblores, espasmos o contracción involuntaria de uno o más dedos.
- Falta de coordinación de los dedos.
- Falta de independencia entre algunos dedos.
- Un dedo se contrae (movimiento distónico) y otro intenta compensar en extensión o en contracción también (movimiento compensatorio).
- Espasmos en dedos, muñeca o antebrazo al acercar la mano a las cuerdas.
Mano izquierda
- Un dedo se dispara con excesiva fuerza sobre el diapasón
- Dificultad para levantar un dedo del diapasón.
- Dedos que se curvan involuntariamente hacia la palma de la mano y caen por debajo del diapasón.
- Sensación de debilidad en un dedo.
- Temblores, espasmos o contracción involuntaria de uno o más dedos.
- Falta de coordinación de los dedos.
- Falta de independencia entre algunos dedos.
- Un dedo se contrae (movimiento distónico) y otro intenta compensar en extensión o en contracción también (movimiento compensatorio).


